«Formar y educar para ‘convivir con otros’”. Esta podría ser, en términos generales, la labor de Convivencia Escolar en los colegios y escuelas. Como frase, suena simple, pero en la práctica es una tarea compleja y llena de matices lograr que los vínculos que se producen en el espacio escolar sean virtuosos entre todos: estudiantes, docentes, directivos, asistentes de la educación, padres y madres.

En ese marco, y dando respuesta a una necesidad levantada por los directores de los colegios de Fe y Alegría de Chile, en 2018 se dio inicio a un grupo de proyectos que  buscaban impulsar el trabajo en red, dando así mayores espacios de participación a los colegios, atendiendo, a la vez, la necesidad de acompañamiento de las distintas áreas de nuestras comunidades educativas. Entre estos proyectos se encontraba la creación de la red de Convivencia Escolar que se concretó ese mismo año, integrada por encargados y coordinadores del área de Convivencia Escolar de las escuelas y colegios Fe y Alegría.

Sin duda, la acogida de esta red por parte de los colegios y escuelas ha sido muy destacable, principalmente por lo mencionado en un inicio: lo difícil que se torna que este «engranaje» funcione de la mejor manera posible. Es así como, a la fecha, participan nueve colegios.

Desde un inicio se trabajó arduamente para generar resultados concretos. Con ese objetivo en mente, la red ha participado en la construcción y actualización de los reglamentos internos, de los protocolos de acción, intercambiando, para ello, prácticas y acciones desarrolladas por cada uno de las escuelas y colegios que  la componen. Incluso, se ha contado con la asesoría externa de abogadas expertas en Convivencia Escolar, quienes poseen amplio conocimiento del contexto de las escuelas y colegios miembros.

Desde fines del 2019 y, con más intensidad en el inicio del presente año, los equipos  de Convivencia Escolar de cada colegio se han visto desafiados en sus habituales tareas, dada la contingencia sanitaria. Es así como desde marzo, se han preocupado de organizar turnos éticos para entregar materiales impresos o alimentos, acompañar a distancia a estudiantes, sus familias y a educadores, y también ha realizado esfuerzos importantes para lograr mantener el vínculo de los estudiantes con sus respectivos establecimientos.

Sin duda, esta pandemia no solo ha cambiado la forma de trabajar en esta red, sino que también sus objetivos, quedando «stand by» la revisión y actualización de manuales, reglamentos, protocolos y mediaciones, ya que las relaciones y la vida dentro de nuestras comunidades educativas se han, evidentemente, transformado.

En este tiempo, queremos rescatar lo mejor de nuestro trabajo, las nuevas estrategias y acciones, nuevos puntos de vista y nuevas ideas para llegar a todos los miembros de cada comunidad educativa, para que cuando todos nos volvamos a encontrar, podamos vincularnos de una mejor forma.

En esa línea, invitamos a los y las responsables de Convivencia a seguir trabajando en red, para potenciar y mejorar nuestro trabajo, la formación de nuestros estudiantes y la vida dentro de nuestras escuelas, independiente del contexto en que nos encontremos.

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